El sol, una relación de amor-odio

El sol, una relación de amor-odio

El verano ya está aquí y con él muchas horas de luz solar. El sol puede resultar muy beneficioso, pero también representar un peligro para la salud.

El sol representa un aliado ya que está demostrado que es un excelente antidepresivo que contribuye al bienestar y al buen humor, de hecho, las personas que sufren depresión estacional durante los meses de invierno son las que más claramente confirman sus beneficios en el estado de ánimo y el equilibrio mental, ya que la luz del sol resulta imprescindible en la regulación de la secreción de hormonas y neurotransmisores, como la serotonina.

Los rayos ultravioletas también se usan a veces para tratar ciertas afecciones de la piel, como la psoriasis, la dermatitis atópica, el vitíligo… Además, la piel también se beneficia de estos rayos para producir vitamina D. La vitamina D es muy importante ya que fomenta la producción de calcio y de fosfatos haciendo que huesos y dientes se fortalezcan y también se relaciona con la disminución del riesgo de cáncer, enfermedades autoinmunes e infecciones. La vitamina D no se encuentra muy frecuente en los alimentos por lo que la exposición solar es muy importante para una mejor síntesis de esta vitamina.

Su déficit crónico está relacionado de una manera más o menos directa con patologías tales como la osteoporosis, artritis reumatoide, asma, HTA, depresión o la diabetes, y es un problema creciente y que está “de moda” y es el foco de numerosas investigaciones. En España existe un gran número de casos de déficit de Vitamina D, lo cual entra en conflicto con la lógica ya que se trata de un país en el que tenemos una alta exposición al sol.  Sí que es cierto que, también durante los últimos años, la concienciación sobre la importancia de la fotoprotección también ha ido en aumento, pero ¿podríamos decir que nos estamos protegiendo demasiado del sol?

La respuesta es NO. Médicos consultados por Ipsos nos comentan que una posible explicación a el fenómeno creciente del déficit de vitamina D puede estar relacionada con el conflicto entre protección solar y absorción de vitamina D, pero no se puede afirmar que sea la única causa, ya que también se dan casos de déficit de vitamina D en personas que no utilizan protección sol, de manera que, de momento, no se puede establecer una causa clara.

Además, a pesar de la mayor concienciación para el uso de cremas solares con factores de protección para los efectos perniciosos que las radiaciones ultravioletas ejercen sobre la piel (envejecimiento prematuro, manchas,… y, por supuesto cáncer de piel), la incidencia de tumores cutáneos en España no ha disminuido, si no que ha aumentado en los últimos 30 años.

Aunque se generalice hablando de cáncer de piel, existen diferentes tipos entre los que destacan de forma clara los carcinomas cutáneos y los melanomas. Se habla mucho del melanoma, que si bien es el cáncer cutáneo menos frecuente (aunque en aumento) sí que puede llegar a ser el más maligno, especialmente si se detecta en estadios avanzados cuando ya ha hecho metástasis. Los oncólogos del panel de Ipsos, destacan que es una patología en la que los últimos años ha habido grandes avances en su tratamiento, incluyendo nuevos enfoques como las terapias dirigidas y la inmunoterapia, que han aumentado la supervivencia de los pacientes, pero que sigue siendo muy mortal por lo que su prevención debe tomarse muy en serio.

Otros cánceres cutáneos, como el carcinoma basocelular, puede que no sean tan agresivos, ya que su crecimiento es más lento y tienen poca tendencia a invadir ganglios y/o producir metástasis a distancia, lo que favorece que su índice de curación sea más alto, pero igualmente su tratamiento puede dejar diferentes secuelas, especialmente a nivel cosmético.

Las quemaduras solares tienen un rol muy importante en el desarrollo de estos tumores cutáneos, por lo que unos hábitos correctos de exposición solar, evitando exposiciones prolongadas y en las horas más calurosas del día, utilizando factores de protección elevados y adecuados para nuestro tipo de piel son clave para la prevención del cáncer de piel. También es muy importante que la revisión de la piel para una detección de posibles lunares anómalos se haga de una manera rutinaria, de cara a que el diagnóstico se haga de una manera precoz.

En definitiva, nadie duda de los efectos beneficiosos que puede tener el sol en nuestra salud pero también tenemos que ser aún más conscientes de sus peligros, los hábitos de exposición solar siguen sin ser siempre los adecuados (solo hay que ir a una playa a las 2 de la tarde!) Seguir con unas reglas básicas te ayudará a disfrutar del verano de una manera saludable, recuerda que el sol puede ser tanto tu mejor amigo como tu peor enemigo, depende de tí qué tipo de relación estás buscando.

 



Eva Ruiz

Prácticamente toda mi trayectoria profesional la he dedicado a la investigación de mercados, con un foco especial en la realización de estudios para la industria farmacéutica. Los últimos años los he dedicado a entender la relación, desde el punto de vista del marketing, de los diferentes agentes sanitarios y las terapias oncológicas. Puede sonar como un tema muy sensible, pero me alegra pensar, que de alguna manera, puedo ayudar a que se mejore el tratamiento de esta enfermedad tan dura. Siempre me han interesado los temas médicos y me gusta cuando mis familiares y amigos me preguntan como si yo fuera un especialista! Para desconectar, me encanta pasear, ya sea por la ciudad, la playa o la montaña. Nunca he fumado.

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