Ignorancia colectiva o lo equivocados que estamos sobre la realidad social

Ignorancia colectiva o lo equivocados que estamos sobre la realidad social

En Ipsos nos dedicamos a entender a las personas. En todo el mundo. Unas veces para conocer por qué compran o consumen un producto, otras para ayudar a diseñar campañas de comunicación, otras para conocer su experiencia con un servicio. Pero sobre todo, porque nos apetece y nos gusta. En este deseo de aportar conocimiento y nuevas perspectivas sobre nuestras sociedades, llevamos a cabo todos los años nuestro estudio “Percepción vs Realidad”.  En él, preguntamos a más de 27.000 personas de 38 países su percepción sobre aspectos de la realidad social de su país tales como la posición al matrimonio entre personas del mismo sexo, la desigualdad, o el porcentaje de personas que se sienten felices y los contrastamos con los datos reales para analizar hasta qué punto las percepciones de una sociedad coinciden con su realidad.

Comparando los resultados de todos los países, elaboramos un Índice Mundial de Ignorancia en función de lo acertados o no que los habitantes de cada país están sobre su realidad.

¿Qué sabemos los españoles de la realidad social de España?

Aunque salimos relativamente bien parados en el ranking Mundial de Ignorancia, ocupando el puesto 17 sobre el total de 38 países en el estudio, lo cierto es que nuestras percepciones sobre lo que pensamos en cuestiones como la felicidad, el aborto, la homosexualidad o el sexo están bastante desviadas de la realidad.

Uno de los aspectos más dispares entre percepción y realidad es la postura ante la homosexualidad. Ante la pregunta “¿qué porcentaje de la población crees que piensa que la homosexualidad es algo moralmente inaceptable?” los españoles pensamos que la proporción es del 34% (aproximadamente uno de cada tres), cuando en realidad, y según datos de estudios publicados, el porcentaje real de los que verdaderamente piensan así es mucho menor (6%, casi uno de cada 20). Es una de las mayores diferencias entre percepción y realidad de todos los países analizados en el estudio.

También estamos equivocados en lo que pensamos sobre aspectos como el aborto o las relaciones prematrimoniales: por un lado, creemos que el 40% de los españoles está en contra de la interrupción del embarazo, mientras que el porcentaje real de los contrarios al aborto en España es del 26%. Por otro, creemos que el 22% de los españoles piensa que mantener relaciones sexuales antes del matrimonio es algo moralmente inaceptable, mientras que el porcentaje real de los que piensan así es tan solo del 8%.

También es el caso de la proporción de musulmanes que pensamos que viven en España, y su crecimiento en los próximos años. Frente al 4% de población musulmana que reflejan las estadísticas (una de cada 25), pensamos que la proporción es del 14% (una de cada 7).

Pero donde más nos alejamos los españoles en nuestra percepción respecto a la realidad de nuestra sociedad es en cuán felices pensamos que somos. Así, creemos que la proporción de  españoles felices es del 41%, cuando en realidad los que nos declaramos felices somos más del doble (el 86%).

¿Qué nos hace equivocarnos sobre nuestra realidad social y qué puede significar?

Los resultados de nuestro estudio muestran que, de forma general, tenemos percepciones bastante equivocadas sobre muchos aspectos relevantes de nuestra realidad social, no solo en España, sino a nivel global. Muestran, además, una visión del mundo mucho más negativa e intolerante de lo que realmente es. Y evidencia porqué el término “posverdad” (definido según el diccionario Oxford como las circunstancias en las que los hechos objetivos influyen menos a la hora de modelar la opinión pública que los llamamientos a la emoción y a la creencia personal) se ha convertido en la palabra del año 2016. Desde Ipsos, creemos que muchos de los resultados que vemos en el estudio son muy coherentes con este estado de cosas y con todo lo que hemos vivido en 2016.

Normalmente tendemos a saber menos de lo que creemos en temas que están en el centro del debate público y/o nos crean preocupación. Y esto genera un efecto circular. Por una parte, nuestras preocupaciones generan nuestras equivocaciones y viceversa, percepciones equivocadas generan preocupaciones en la población. La fragmentación de los medios, la cada vez mayor importancia de las redes sociales en la creación de opinión y difusión de contenidos falsos, así como la autoselección de lo que queremos leer y escuchar, crean el contexto ideal para que las percepciones equivocadas se instalen en la gente.

Hay muchas razones que nos conducen a esta visión distorsionada de nuestra sociedad, como el trato mediático que se hace de diferentes temas, la educación, la permeabilidad de nuevas visiones en la sociedad o la presencia de sesgos cognitivos, que nos hacen llegar a una serie de juicios o conclusiones sin base en argumentos articulados y en datos verificados.

Pero hay otro fenómeno, conocido en la psicología social, que daría una visión menos optimista de los resultados del estudio. Es lo que llamamos sesgos sociales. Aparecen cuando no expresamos lo que realmente pensamos sobre un tema, sino lo que pensamos que hay que decir. Bajo este prisma, lo que pensamos que piensan los otros sería la realidad, y aquí aparece una visión mucho más negativa e inquietante de la sociedad en que vivimos. Menos abierta, menos tolerante y menos feliz.

Volveremos al final de 2017 para confirmar si la posverdad (que no es otra cosa que una mentira) se ha instalado entre nosotros o si como individuos y como sociedad desarrollamos los mecanismos que nos permitan acercarnos a la verdad.



Jesús Caldeiro

Llevo más de 20 años en el apasionante mundo de la investigación de mercados. En este tiempo, he tenido el privilegio de vivir en tres continentes y trabajar en más de 30 países, desde Costa de Marfil a Japón. Ayudando a nuestros clientes a desarrollar sus marcas, crear mejores experiencias, y mejorar continuamente a partir del conocimiento de sus consumidores y sus mercados. Me encanta la gente, las ciudades y la anticipación de enfrentarme a algo que nunca he hecho antes.

2 comentarios

  1. Jesús Fernández Zudaire

    Muchas gracias por este trabajo.

  2. Virginia Serrano

    Excelente trabajo.
    Viendo su reportaje me hace pensar que esa misma “visión distorsionada de nuestra sociedad” es la que ha formado esa percepción de enemigos que se tiene sobre el “otro” que ha logrado desaparecer poco a poco la idea de adversario. Hoy día es triste ver cómo ya no existe un “nosotros”, como las sociedades se siguen fundando en base de “tú” y “yo”, dando de esta forma mayor poder al individualismo social que lleva a muchas sociedades hacia un estado de caos. Me agrada mucho pensar que cada sociedad logre desarrollar los mecanismos que permitan desaparecer ese “sesgo social”. Pero… ¿qué nos garantiza que en dicho acercamiento a la verdad no se siga manteniendo esa “”posverdad” de la cual habla? Cuál se convertirá en la verdad verdadera?
    Estoy segura que al seguir leyendo sus reportajes van a ir desapareciendo algunas dudas.Me gustá mucho la simplicidad y al mismo tiempo la complejidad de sus estudios.

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