Social Shopping: la nueva tendencia en las redes sociales

Social Shopping: la nueva tendencia en las redes sociales

Instagram, Facebook, Twitter entre otras plataformas sociales permiten la compra de productos con los que interactúan sus usuarios mientras conocen la opinión de otros consumidores, es lo que se conoce como compra social. Gracias a la integración de las redes sociales con el e-shopping es posible aunar dos campos que, por separado, cuentan con muchos incondicionales pero que, mezclados, hacen las delicias del consumidor resultando un cóctel muy prometedor para las marcas.

Muchos expertos del sector abogan por el social shopping como el futuro del e-commerce. Plataformas de social shopping como like2buy, que facilita a los usuarios de Instagram comprar los productos que ven dentro de las fotos publicadas en la red social, o Soldsie que además permite hacerlo desde Instagram sin tener que salir de la app, son buenos ejemplos de la proliferación de esta actividad. Una tendencia que abre nuevos caminos a las marcas como la de abordar la venta desde un plano meramente visual, o la posibilidad de incorporar influencers y trendsetters entre los prescriptores sociales de sus productos pudiendo medir su efecto directo sobre ventas. Pero también para relacionar los comentarios y valoraciones del consumidor con las transacciones generadas entre quienes los leen. Todo un mundo que en España ya está liderando una iniciativa como 21 buttons.

La tendencia que desde Ipsos queremos destacar sobre este fenómeno es el cambio de paradigma que supone un consumidor online que ya no va a la caza del producto, sino que es éste el que viene a él a través de disciplinas como el Inbound Marketing. Dicho cambio tiene importantes implicaciones para la práctica del comercio electrónico pues alivia la sobrecarga informativa que sufre cualquier comprador online. Practicando la compra social el consumidor se mueve en un ecosistema que le resulta más familiar, con menor ruido de fondo y sobretodo con contenidos mucho más relevantes para sus intereses. Esto permite una compra menos mercenaria de la que se suele producir en los marketplaces digitales y, en consecuencia, los índices de retención son también más elevados.

En definitiva, el social shopping permite a las marcas capitalizar el engagement que generan las plataformas de redes sociales para generar ventas, por ejemplo, mostrando nuevas formas de usar sus productos. También a los e-retailers les permite desarrollar nuevas estrategias en las redes sociales que vayan más allá de ofrecer perfiles en Facebook y Twitter para que lo sigan sus clientes. Cuando un cliente les permite acceder a su perfil social en Facebook, por ejemplo, los retailers no sólo pueden ver lo escrito en su perfil sino el contenido que ha marcado como “me gusta” en otras páginas. Algo verdaderamente valioso si se tienen las capacidades para manejar dicha información.

Por otro lado, es importante destacar que el social shopping se produce generalmente a través del dispositivo móvil. Especialmente en aquellos “micro-momentos” en los que el consumidor curiosea por las redes sociales sin intención de comprar pero que, a menudo, acaba por descubrir una oferta interesante o una nueva tienda virtual que seguir. Lo cual nos lleva a insistir en la importancia de disponer siembre de plataformas de e-commerce que sean mobile-first.

 



Toni Seijo

Soy Doctor en Ciencias Económicas y especialista en temas de marca además, soy profesor en varias universidades y escuelas de negocio. Me apasiona entender el papel de las marcas como polos de atracción para los consumidores y como palancas de crecimiento del negocio para las empresas. Interesado en cómo las marcas han de adaptar sus estrategias al reto digital.

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